Fueron años deambulando a la deriva
Sin rumbo fijo
sin tener un por qué
Noches de lágrimas profundas
de soledades inconclusas.
Caminé por la cornisa del dolor
mirando tentadoramente al abismo.Sangré mis pasos
buscando alguna ruta
que del infierno me sacara
Hasta que de entre la perturbadora penumbra
tu mirada toda bruma disipó.
Rondaste mis palabras
leyendo mis secretos;
Tendiste tu mano y me sacaste de mi invierno.
Con tus letras dibujaste
mi primavera
y con tu voz
en mi oído susurraste la paz.
Todo valió la pena.
Todo el dolor y
todo el sufrimiento
un nuevo sentido cobró.
Todo me trajo hasta ti;
Todo valió la pena cuando tus dedos
se enredaron en mi pelo
y tus labios acariciaron los mios.
Todo me arrimó a tus besos
y es en tu abrazo eterno
donde quiero al fin anidar.
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