Tus ojos, espejo de tu alma
son el reflejo puro de tu corazón
manantial de ilusion
que me da paz y calma.
Son dos estrellas que iluminan mi ser.
Afluentes de vida que me instan a beber
agua eterna que sacie mi sed.
Sed de amor sincero que se niega a desaparecer.
Sé que algo me quieren decir.
Me hablan y no entiendo
¡Y esto se vuelve un tormento
del que no sé cómo salir!
Ojos escrutadores
que indagan en mi vida
y que no encuentran salida
en mi mar de confusiones.
Desearía indicarles el camino
pero ni siquiera yo lo conozco.
¿Será acaso que el destino
quiere que se queden junto a los mios?
4 octubre de 1999
Hoy amanecí contigo,
hoy estabas junto a mi.
Ahí en lo profundo,
en lo recóndito
de la embriagadora melancolía.
Hoy amanecí contigo
a pesar de que no estabas aquí.
Tu, en tu universo
lejano y ajeno.
Tú, en tu refugio.
Yo, en mi solitaria afrenta
contra la desilusión.
Hoy amanecí contigo,
porque contigo fue que soñé,
en ti pensé al dormir,
y en ti pienso al amanecer.
Yo, aquí con mi ilusión,
Tu, quien sabe...
tal vez latiendo en otro rincón.
Te fuiste sin decir adios
me dejaste con las manos vacías
al llevarte contigo
todo mi ser
Ya nada tengo
Mis recuerdos me han abandonado
Todos eran para ti
y tu ya no estás a mi lado
Mi vida se fue
se alejó cuando partiste
por un rumbo incierto
a un lugar que no existe
¿Qué hago ahora con la nada?
Ni si quiera ella me pertenece
Ni el reflejo de tu alma
ni el deseo de detenerte.
Te escapas por entre mis dedos
como agua de mi sed ardiente
Y aunque te encuentr
ya no.
Ya no me perteneces
29 de mayo de 2000
En un espacio vacío
sin temores ni suspenso;
en un lugar del tiempo
me refugio en la lejanía;
me escondo del tormento,
de la furia, de la ira.
Me acompañan el silencio
y tu alma junto a la mía.
En una caja de ilusión
guardé los vestigios de tu corazón.
Ahí tengo la flor que no me diste
y la canción que desechaste.
También metí el tiempo que me quitaste
y las palabras que no callaste.
Junto a ellos escondí el espacio que te hice en mi alma,
bajo los papeles de la memoria que olvidé.
Creo que guardé la sonrisa que me ocultaste,
la mirada que desviaste,
el beso que me negaste,
la verdad que disfrazaste.
Hoy cierro la cajita
y la llave la lancé al viento;
Quien la quiera abrir,
ya no podrá herir mis sentimientos.