Y de pronto el velo se corrió.
De repente
Todo un nuevo sentido cobró.
Al mirar hacia atrás
mentira tras mentira se asomó
y tal como eres, tu rostro apareció.
Se me acabaron los salvividas
ninguna excusa quedó.
Al fin vi cómo eras
y definitivamente no me gustó.
No me gustó tu egolatría y
tu dominante relación.
no comparto tu ética,
ni tu moral ni tu razón.
Ya no necesito migajas
Ya no necesito de tu honor.
Ahorra las palabras mudas
No te gastes en una explicación.
No eres lo que creí que eras.
Y ahora la que decide soy yo.