sábado, enero 30, 2010

The End

Sin avisar.
Sin decir adios.
Sin respetar la memoria
y tachando nuestra historia.

Empacas tu egoismo,
tu narciso orgullo
Envuelves tu soberbia
que es tu sombra más siniestra.

Escapando de tus miedos
de tus inseguridades y silencios.
Escapando de estos versos
emprendes rumbo incierto.

Lejos de tus afectos,
Lejos de mi empatía.
Hoy te marchas y me dejas
tan sola como el primer dia.
Día igual a los que siguieron
por cinco soles en mi vida

Hoy que quedado sin respuesta
en el andén de tu despedida.
Agito mi pañuelo blanco
y, sonrisa en mano,
le doy la bienvenida a una nueva vida

Una vida sin ti y tu recuerdo
una vida sin mi y mi silencio
sin el nosotros que nunca existió
sin la esperanza que jamás floreció.

Hoy te marchas y te digo adios
desde la distancia que interpusiste
No hubo lágrimas.
No hubo miradas.
No queda nada

donde nunca hubo. nada.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Así ha sido.

Gracias por estas palabras.